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Ni tiempos ni luz Alushes los que salen de carne en vasijas pero más cuando las chispas saltan por el pasto abierto que navega Todo Desganando las costuras que traslucen el distante rayado de nuestras vidas magnéticas cargando pétalos caídos entre cuadros de nada Años tratando como siguen las olas abiertas de posibilidades especuladas con tarjetas presentadas a los costados andando por detrás de los soles que bajo el hueco de la noche vamos como damas en altar unas veces sí, unas veces no Pregonando dolores zurcidos del costal de niño nunca se va, aparece y recita las obras de los juegos que rodaron por el vientre de las penas Palpitantes moretones prendidos al colmillo de la sangre hirviendo esfuerzo Escondiendo entre las cuevas la letra y el papel faltante de irreparables baboseos ¿Son las horas capaces de borrar el viento? Como soles alegrando en la ventana a distancia de luz Como las sonrisas pintadas en las flores Como el canto que se mete a los ojos meciendo los labios Como la magia que brilla del zapato que recorre el cuerpo Como el chocolate sazonando impurezas Como calles travesando olores Como la derrota sufraga en los actuales documentos tatuados de eros Como los pájaros notifican los miles de rulos verdes del sordo presentimiento Qué podría pensar si el coqueto reflejo de atisbo toma el flechazo de fantasmas colados en guardia Aún no es tiempo ¡Sacrificio! Y la ternura habla Recobrando el rincón tras vigas voladoras de sonrisas consumando el tinte, restregando Calores Días Ni una palabra más yo libre Quizá esta lobreguez vuela al adiós de los cielos Esta quietud de hojas veranos inconclusos, colores bajos y ardientes noches Llegar a los cielos con pistas rosadas de luz dentro de sí, para sí, para todo y librar esos huecos Esta obsesión, me come los sesos ya la mesa está vacía y la miel escurre por mi cuerpo hambriento hambriento de sí, que se va como agua Donde las sombras dan luz y donde voy de la mano a ti Repaso Mira que el juego de cabellos ha caído al confite de tus ojos Quizá la disputa de puntas es el negro de los mares y los mares apuntalando el etéreo de los vasos Mórbidos efectos que enmarañan tu aliento candente tan candente que te matas tan candente que te pierdes y vuelas por los suelos La cosa es que el alarido de tus sueños no termina en este silencio ¿palabras? Más que eso brincar sobre puentes falsos Éxito Clamo el paso corto errante, presionando la tinta desluciendo la leve paciencia que explota al chillido Chatas las horas sin permiso al placentero desfile de días seda que impide el tecleo de los pulsos echados al sofá Mirando las doce activando latidos (coloreo espacios) (oscilo) Ando entre carteles dividiendo monerías, asechando sonidos palpando el decadente deseo de prisa cuchareado con los labios asombrados de todo
A los costados más que el espesor del globo. Arthur Rimbaud-Iluminaciones Andariego por las faldas bogando ilustraciones oscuras Espectros. Chícharos que pesan como vasijas llenas de algodón Sí, ¿pero como? Aún los lazos parten de los huesos a los cielos, iluminaciones! Dédalo que ya no Camino entre ciegos hambrientos de ti sin salida dimensiones palpables que acogen tu pecho Milagro que gira por la ventana besando siluetas ardiendo de ti y de mí chocando con el muro, divagando con los cuadros, sosegando No hay posición inerte a estos sucesos que vuelan patinan y caen sobre el lustre de tus piernas exquisitas, exquisita cercanía donde quiera ante encuentros dulzura en tus flores Pisadas por mi ombligo disolviendo el aura rodeadora de lazos de sonrisas extasiados de toque Y sí. No estás Largas las islas que curten este paraíso céntrico extremidades, suplicando ausencia y despertando en tu cuello con vago sudor y luz Corro entre árboles optando por mares distanciados, pegados al lecho recurrente que aún mueve las horas en que espero el hálito de tus sabanas Sigo aquí, con la noche Dédalo |
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